PLACAS LCP

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Conforme la medicina ha ido avanzando, se han podido desarrollar disciplinas y técnicas que permitan una mejor atención de ciertos padecimientos. Sin embargo, de pronto estos métodos pueden tornarse complicados por la complejidad no sólo de su aplicación, sino de la reacción simbiótica que pueden llegar a tener con los órganos o tejidos que están involucrados dentro de estos procedimientos. Un claro ejemplo es la osteosíntesis, que se ha visto en la necesidad de desarrollar materiales quirúrgicos que puedan ser al mismo tiempo eficientes, pero que no perjudiquen la salud de los pacientes de manera considerable. Es por eso que al momento de desarrollar cada una de las piezas que se van a utilizar, se tienen que considerar cualquier tipo de reacción secundaria que pueda llegar a aparecer, y al ser esta identificada, disminuirá su presencia lo más pronto posible.

El ritmo de la vida moderna ha hecho que tengamos la sensación de que el tiempo corre más rápido. Siempre vamos apurados a todos lados, ya sea que vayamos en transporte público o privado, incluso a pie, tenemos esta sensación e que el tiempo se nos agota y no nos alcanza el día para realizar nuestras labores. Muchos accidentes se generan por esta sensación de que tenemos poco tiempo. Estos accidentes sean de mayor o de menor grado, llegan a comprometeré nuestras articulaciones, que al final del día son las que hacen posible nuestros movimientos.

Es por eso que las técnicas desarrolladas dentro del área de la osteosíntesis son de suma importancia, pues han desarrollado los materiales y las técnicas necesarias para poder llevar a cabo tratamiento que permitan no sólo la pronta recuperación de nuestras articulaciones, sino también que lo hagan de manera eficiente y que no presenten algún tipo de secuelas que perjudiquen nuestra capacidad de movimiento en los días futuros.

Las placas LCP (por sus siglas en inglés: Locking Compresion Plate) forman parte de los implantes que se requiere dentro de algunos procedimientos de la osteosíntesis. Estas placas son sumamente vitales al momento de tratar fracturas graves que necesitan de una fijación anatómica, es decir, cada uno de los elementos que lo conformar crean un efecto de compresión en la articulación afectada, ayudando a la recuperación del nuevo tejido óseo, además de asegurar el desarrollo del mismo en su totalidad.

La inmovilidad completa de la articulación permitirá que el hueso pueda regenerarse sin el peligro de que pueda verse afectado por algún movimiento brusco que se haga durante el proceso de recuperación y al mismo tiempo reduce el impacto de cualquier movimiento que realice la articulación afectada y que sea imposible de evitar. Uno de los beneficios de estas placas, es que relativamente se pueden ajustar a cualquier tipo de zona en el que se haga presente la fractura.

Generalmente, las técnicas de colocación de este tipo de instrumentos no son recomendables en niños, puesto que al encontrarse en una etapa en la que sus músculos y huesos se encuentran en pleno desarrollo, al tener una pieza que inmoviliza por completo la articulación, pueden traer problemas de crecimiento que serán difíciles de corregir en etapas posteriores. Es por eso que los tratamientos con placas LCP están orientados sólo para adultos.

Algunos de los padecimientos en los que son recomendables el uso de estas placas son: en fracturas intraarticulares (es decir que se encuentran entre la unión de las articulaciones), supracondíleas (se refiere a las facturas completas que se presentan en la rodilla o en el humero, en el que la rotura causa una separación completa) y cuando hay una completa ausencia de la unión de las articulaciones.

Las placas se adecuan al hueso dañado, por lo que generalmente son verticales con algunas ondulaciones que le permiten ajustarse a la corteza ósea. Estas placas cuentan con orificios en los que se les introduce tornillos LCP que son los que permitirá fijar la placa al hueso. Dependerá mucho del tipo de fractura o del tratamiento que se vaya aplicar, para el uso de las placas así como para el nivel de compresión que está tienen que realizar, puesto que muchas veces lo único que se puede hacer es reducir el nivel de la fractura para que el hueso vaya sanando por sí solo.

Por ejemplo, cuando se presentan fracturas muy graves pero que se necesita tener una libertad de movimiento lo más pronto posible, se hace uso de dos placas LCP en la zona afectada: un dorso lateral y una medial, pues de esta manera se puede lograr la estabilidad suficiente para que pueda realizarse la curación esperada. En muy pocas ocasiones se llega a hacer uso de una sola placa, generalmente esto ocurre cuando la factura no es tan grave.

Como cada estructura ósea es distinta, existen prensas que permiten moldear la placa para que se ajuste a cada uno de los pacientes. Al momento de realizar los dobleces se debe de poner suma atención en la dirección en la que irán los tornillos, pues estas modificaciones pueden alterar por completo la manera en que éstos tienen que ser colocados y distribuidos. Es importante verificar que el lugar en el que realicen la intervención quirúrgica cuente con todos los elementos necesarios para llevar a cabo la operación, pues en la colocación de placa LCP se involucra no sólo la placa, sino también los tornillos (de los que hay distintos modelos con características especificas), taladros, brocas, etcétera, todo un arsenal de material de osteosíntesis que tiene que estar en buen estado. Es responsabilidad no sólo del paciente, sino también de la clínica, el ofrecer un espacio e instrumental adecuado para llevar a cabo este tipo de intervenciones quirúrgicas.

El desarrollo de placas LCP está regido por dos elementos clave: la biomecánica y los biocomponentes. Como ya habíamos mencionado al principio, debido a que estos instrumentos tienen contacto directo con los órganos tienen que tener ciertas características para que el cuerpo pueda asimilarlos. Es por eso que el metal con el que se realizan tiene que ser incompatible, es decir que pasa por un proceso de profunda esterilización además de otros proceso que le permiten estar debajo de la piel, o entre los músculos.

Dos de los materiales más procurados para la realización de los mismo es el titanio en el caso de implantes y el acero para todos los otras herramientas necesarias en cualquier proceso de osteosíntesis, específicamente los aceros 316, aquellos que tienen bajos contenidos de carbono o aleaciones del titanio que ya no contienen elementos tóxicos para el organismo humano. Existen tres tipos de biomateriales: los inertes, que están desarrollados para su máxima duración y que no presenten niveles de corrosión. Generalmente son usados para implantes de larga duración o permanentes; los bioabsorbibles o degradables, se van eliminando de manera natural, sólo se colocan para que pueda desarrollarse el tejido óseo, es decir, la pieza es remplazada por tejido sano; y finalmente los bioactivos que reaccionan de manera química con las sustancias corporales, estos generalmente se aplican en afecciones maxilofaciales o dentales.

En cuanto a la biomecánica se refiere a la relación mecánica y cinética que tendrá la placa LCP p la prótesis respecto al movimiento de la articulación en la que será instalada. Ese es uno de los motivos por el que las placas tienen que estar adecuadas de la manera más posible a la estructura natural del hueso. Ya sea que se vaya a colocar de manera permanente para que permita el movimiento libre de la articulación, así como para que el tejido nuevo crezca con libertad, en caso de que sólo sea aplicada para un tratamiento de corta duración. No sólo la forma de la placa está relacionada con el libre movimiento de la articulación, sino también, la tensión que se aplica en la misma. Las placas que cumplen con estos dos elementos vitales son las que lograran la recuperación integral del paciente.

En Travmamedical contamos con un amplio catalogo de placas LCP que pueden ser usadas en cualquier tipo de fractura. Además también ponemos a su disposición todos los materiales para su aplicación: Desarmadores con torque, guías, brocas, etc. En la sección de catalogo podrá ver los modelos que tenemos disponibles además de una gran variedad de medidas tanto de las placas como de los tornillos.

Nuestro equipo esta consiente de la gran responsabilidad que implica la distribución de este material, pues estamos tratando con herramienta que sirven para la mejorar de la calidad de los organismos humanos, por lo que nuestros propósitos claves son la eficiencia en la atención de nuestros clientes, la rapidez para la entrega de nuestros productos, así como la garantía de que nuestros productos son de la más alta calidad. Además, así como las placas mismas, cada cliente tiene necesidades específicas, por lo que nuestras políticas se ajustan de manea personalizada a cada uno de nuestros potenciales beneficiarios.

Lo invitamos a ponerse en contacto con nosotros, cualquiera de nuestros asesores está capacitado para orientarlo durante la compra de las placas LCP o de cualquier material de osteosíntesis que usted requiera. Nuestra mayor preocupación es tener clientes altamente satisfechos.

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On 12 febrero, 2018
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