IMPLANTES PARA TRAUMATOLOGIA

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Los implantes para traumatología son todas aquellas piezas artificiales que se implantan total o parcialmente durante un procedimiento quirúrgico en un paciente con la finalidad de reducir y/o estabilizar una fractura. Todos los implantes deben ser físicamente estables y/o biocompatibles. Actualmente se encuentran disponibles en acero 316L grado implante debido a su resistencia a la corrosión dentro del cuerpo humano.

Los sistemas de implantes que existen en la actualidad, buscan adaptarse de manera anatómica al cuerpo humano, es decir, se fabrican para el correcto funcionamiento y proporcionar mayor movimiento y menor desgaste.

En Travma Medical contamos con diversos tipos de implantes y una extensa variedad de medidas.

Placas rectas: Placas simples con forma recta, generalmente utilizadas en fracturas no multifragmentarias. En su mayoría están compuestas por orificios dinámicos, a estas placas comúnmente se les denomina placas de compresión dinámica y pueden realizar autocompresión. Una vez reducida la fractura, se coloca un tornillo a cada lado excéntricamente en el orificio ovalado de la placa. Debido a la configuración del orificio con superficie inclinada, la introducción excéntrica distalmente a la fractura en el agujero produce un desplazamiento de la placa sobre el hueso y compresión del foco de fractura. Gracias al diseño elíptico del orificio de estas placas, también se pueden colocar tornillos a través de la placa con función de compresión interfragmentaria, pudiendo angular el tornillo según la localización de la línea de fractura. Ejemplo de estas placas son las llamadas placa para antebrazo o DCP 3.5, placa ligera o pesada, placa semitubular 1/3 de caña y las placas parar reconstrucción rectas.

Placas de sostén: Placas en forma de L, T y otras, que se adaptan a las fracturas multifragmentarias en las que el hueso ha sufrido una lesión dividiéndose en muchas partes o fragmentos, por lo cual se complica la reducción. Este tipo de placas se adaptan más al hueso por su diseño tratando de abarcar un mayor porcentaje de fragmentos y disminuyendo el uso de múltiples implantes. Entre las placas de sostén más destacadas se encuentran: la placa en forma de “L”, placa en forma de “T”, placa de sostén condylar o Butress.

Placas DHS: Placas diseñadas para la cadera, se utilizan generalmente en fracturas pertrocantereas, intertrocantereas y basicervicales. La placa va a acompañada de un tornillo deslizante de acero con diámetro 12.5mm. Estas placas tienen una doble pared (dos planos) que evitan la rotación del tornillo en la placa. Se manejan en tamaño por orificios que van desde 4 hasta 16.

Placas DCS: es un sistema de dos piezas, diseñado para fracturas extraarticulares o supracondileas en el fémur distal. El tornillo cóndilo presenta una doble pared congruente con la placa para prevenir la rotación dentro del barril. Adicionalmente, el tomillo puede ser ajustado contra la placa para permitir de ésta manera la compresión intercondílea. La placa tiene dos orificios proximales al barril para permitir estabilidad rotacional adicional utilizando tornillos de esponjosa de 6.5 mm. Finalmente, la placa tiene orificios de compresión dinámica para facilitar la compresión interfragmentaria entre los fragmentos individuales y los Cóndilos. Estas placas se pueden encontrar desde 4 hasta 16 orificios.

 

Tornillos: Son un elemento para la fijación de fracturas mediante la compresión interfragmentaria, estos pueden ser utilizados con placas o solos. Existen dos tipos de tornillos: los esponjosos y los corticales, los tornillos esponjosos o tornillos de esponjosa son utilizados en la parte más porosa del hueso y por lo tanto tienen una mayor amplitud en la cuerda para ser utilizados en la metáfisis y epífisis. Mientras que los tornillos corticales tienen una amplitud menor en la rosca puesto que son utilizados en la parte más compacta del hueso (diáfisis). Los tornillos más comunes son: tornillo cortical 3.5mm, tornillo cortical 4.5mm, tornillo de esponjosa 4.0mm, tornillo de esponjosa 6.5mm, entre otros.

Alambres de cerclaje: Alambres blandos y maleables que permiten la reducción y fijación de fracturas para restablecer la función anatómica, permitiendo pasar el cerclaje alrededor de huesos con formas y tamaños diferentes, mientras se limita el traumatismo y se conserva el riego sanguíneo. Al implantar los alambres con otros implantes se proporciona una fijación estable mientras se permite una movilización precoz e indolora. Existen presentaciones de 1, 1.2 y 1.6mm de diámetro con longitudes de 1 hasta 10 metros.

Clavos: Este tipo de implantes se insertan parcialmente en el hueso, existen diferentes tipos como son los Kirshner, clavo de steinman, clavo de schanz y alambres guías. Tienen la forma de un alambre recto con una punta en forma de diamante o triangular, muchas veces incluye rosca en la punta. Esto dependerá del tipo de clavo y el uso. Las medidas van desde 1.1mm hasta 6.3 según el clavo.

Grapas: Implantes en forma de “U” fabricados en titanio que se utilizan para fijar dos elementos. Existen las llamadas grapas de Blount y las coventry o escalonadas. Se encuentran disponibles en las siguientes medidas: ½”, 1″, 11/2″ y ¾”.

Todos los implantes para traumatología se venden en envases no estériles. Y se deberá tener cuidado de no mezclar materiales como acero y titanio para evitar el riesgo de una metalosis.

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On 12 febrero, 2018
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